Guatemala, 20 de octubre de 2024. En una ceremonia solemne realizada en el histórico Paisaje Rubio, lugar donde hace 46 años fue asesinado el líder estudiantil Oliverio Castañeda de León, la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, ratificó las disculpas públicas a los familiares del mártir universitario en nombre del Estado de Guatemala. Este acto, cargado de simbolismo y memoria, reafirmó el compromiso de justicia, verdad y reconciliación ante los crímenes de lesa humanidad perpetrados en las décadas de represión en el país.
Acompañada de miembros de la comunidad universitaria, estudiantes y activistas, la vicepresidenta Herrera reconoció públicamente la responsabilidad estatal en el asesinato de Oliverio Castañeda de León, quien fue abatido en el centro de la ciudad de Guatemala el 20 de octubre de 1978 mientras ejercía su liderazgo como representante de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) y se destacaba por su valiente oposición a la represión y desigualdad.
La alta funcionaria destacó que esta ratificación de disculpas es un paso importante para la sanación de heridas que aún permanecen abiertas en la sociedad guatemalteca y en la Universidad de San Carlos, institución que sufrió la pérdida de más de 1,400 estudiantes y docentes en los años de conflicto armado.
“Hoy es un día de memoria y justicia”, expresó Herrera en su discurso, recordando cómo en octubre de 2008 el expresidente Álvaro Colom ofreció las primeras disculpas públicas a la familia Castañeda. La vicepresidenta señaló que esta ratificación busca no solo honrar el sacrificio de Oliverio, sino también rendir homenaje a quienes fueron víctimas de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales. “Reconocer la responsabilidad estatal es fundamental para la construcción de una paz duradera y para prevenir que hechos tan oscuros se repitan en nuestra historia”, enfatizó.
El evento contó también con la emotiva participación de Gustavo Castañeda de León, hermano de Oliverio, quien agradeció profundamente el apoyo de la comunidad y recordó el monumento a las luchas sociales en Berlín, citando: “Los muertos nos alertan. Acá los muertos nos alertan que nada ha cambiado que la lucha sigue; los muertos nos recuerdan que la historia de persecución criminal a las ideas continúa. Los muertos nos exigen no olvidar, nos exigen no olvidarnos de ellos y seguir, no claudicar jamás porque en esta Guatemala en donde los asesinos se vuelven víctimas y las víctimas se vuelven victimarios, cuando la tierra tiende, las tumbas se abren y sale la voz conjunta de todos los mártires diciendo a las ideas luz al corazón, fuerza y a los puños, fuego porque aquí los muertos siguen vivos”.
La ceremonia estuvo organizada por la comunidad estudiantil de la Universidad de San Carlos y el Frente Estudiantil 78, cuyos representantes resaltaron el ejemplo de Oliverio como líder solidario, valiente e inspirador. En palabras de la vicepresidenta, “la búsqueda de justicia y el compromiso con los Derechos Humanos son esenciales para alcanzar la reconciliación en Guatemala”. Además, el Estado renovó su compromiso de dar a conocer el informe histórico que documenta las desapariciones forzadas y asesinatos de la época, con el propósito de que las futuras generaciones comprendan y valoren el sacrificio de quienes lucharon por un país más justo.
Al cierre del evento, Karin Herrera reafirmó que el legado de Oliverio Castañeda de León y de quienes dieron su vida por la justicia social debe ser una guía para el fortalecimiento de la educación pública, la libertad de expresión y la vigencia de los derechos constitucionales. “Honrar su memoria significa trabajar por una Guatemala donde la justicia, la paz y la igualdad no solo sean un ideal, sino una realidad para todos”.